Cae suave en cámara lenta por el precipicio,
su corazón late rapido y lento,
sumergiéndose en un manto cálido que le llama,
viendo rostros que su amor reclaman,
labios que hablan bajo el susurro,
reflejos que iluminan su rostro;
hallándose cambiada, totalmente inspirada,
saciada por lo inimaginable,
por sabores de colores,
aguas tibias que le mojan lento,
la llevan a la saciedad.
Hmmmmm, rojo, colores, reflejos, cambios. Esto me huele a amor, pasión, erotismo...
ResponderSuprimirAlegría e ilusión.
Presiento felicidad en estos versos.
Besos